Me llamó Lore, tengo 26 años y acudí a terapia en IMPSER por que tenia un cúmulo de cosas sucediendo en mi vida y reprimí todo hasta el punto en que ya no pude más y entre en lo que parecía un episodio depresivo.
Con la ayuda de la psicóloga Ivonne pude solucionar muchas cosas que tenía pendientes dentro de mí como superar mis miedos, sanar relaciones con familiares y mejorar mi percepción personal.
Hubo altas y bajas durante mi proceso pero nunca me sentí sola durante el. También gracias a la terapia qué lleve descubrí qué también tenía que tratar con la parte psiquiátrica, y obtuve un diagnóstico de Trastorno del espectro autista (TEA) en donde pude comprender el porqué tantas cosas me costaban más esfuerzo que las personas que están fuera de mi diagnóstico y pude estar más en paz conmigo misma.
Hace un año falleció mi padre, después de sentir que había sanado mi relación con él, me fue arrebatado de una manera inesperada y algo abrupta, pude manejar mi duelo de una manera saludable y con una estabilidad mental qué no pensé que tuviera hasta el momento en que se presentó.
Me siento una persona muy diferente a la que fui cuando llegué a terapia y todo fue por el trabajo que tuve y también al acompañamiento de Ivonne.
¡Gracias!
Hola, mi nombre es Adriana soy mexicana, tengo 62 y vivo en Philadelphia, EE.UU, desde hace 11 años. No ha sido nada fácil vivir lejos de mis hijos y mi familia. Ahora quiero compartir porque ha sido importante para mi la terapia. Hace 5 años tuve una de las pérdidas más fuertes de mi vida, perdí a mi mami en pandemia, y ha sido un cúmulo de reacciones, aún ahora, porque no es tan fácil aceptar esas pérdidas y vivirlas solos y tan lejos de los tuyos. Pero ha sido tan importante el acompañamiento con IMPSER, que me han enseñado a entender este camino llamado vida. Gracias por todo su apoyo y acompañamiento. Siempre hay algo que mejorar!!!
¡Gracias!
Hola, soy Vladimir y estoy por cumplir mis primeros 40 años. Soy ingeniero y empresario en una de las áreas menos humanas que existen: la tecnología.
Hace un año atravesaba un punto complicado en mi vida. Creía que podía manejarlo todo solo, hasta que entendí que mi bienestar emocional necesitaba atención profesional. Fue entonces cuando me recomendaron a la psicóloga Ivonne Mendoza.
Gracias al acompañamiento de IMPSER durante este año, mi calidad de vida ha mejorado de forma notable: en lo personal, en pareja y en lo profesional. A través de las sesiones, mi perspectiva sobre mi salud mental ha cambiado radicalmente. Hoy soy más consciente de mis emociones, de mis límites y de mi entorno. He reaprendido a conocerme, a valorarme y a reconocer la importancia del descanso. Todo esto siempre estuvo ahí; simplemente lo había dejado en segundo plano.
También lo he visto reflejado en mi entorno: hoy cuento con un equipo de trabajo más sólido y equilibrado, en parte gracias a los cambios que he implementado en mí mismo.
Invito a cualquier persona que tenga dudas sobre iniciar un proceso terapéutico a que de el paso. Así como acudimos a un especialista cuando algo físico nos duele, también es válido buscar apoyo cuando nuestra mente necesita atención. No debemos normalizar sentirnos fatigados, estresados o infelices. Normalicemos acudir a terapia.
¡Gracias!
Soy Lupita y tengo 45 años (mexicana), actualmente vivo fuera del país (Estados Unidos). Un día, en un momento de angustia y desesperación, tuve la necesidad de buscar apoyo emocional, pero lo único que tenía a la mano eran las redes sociales porque aún no conozco plenamente el país dónde vivo, después de platicar con varias especialistas vía online; pude tomar la decisión de dejarme acompañar por IMPSER con la psicóloga Ivonne; sentí desde el primer momento que hubo empatía con mi terapeuta y eso me daba confianza a abrir mi mente y mi corazón.
Durante muchos años estuve distanciada de mi esposo como consecuencia de una infidelidad por parte de él, cuando apenas yo estaba embarazada de tres meses de mi segundo hijo. La situación se complicó porque tuve depresión postparto, que nunca me traté, además de lidiar con sentimientos de coraje, impotencia, decepción, etc. Me di cuenta de que no podía separarme de él, por amor, que en ese momento así lo veía. Deje pasar 13 años, construyendo y manteniendo una relación cada vez más lejana, al grado de no importarme a qué hora llegaba, si comía o no, no tener plática de conversación durante el trayecto al trabajo, etc. Yo solo estaba para mis hijos y para mí pero viviendo aún con él.
Mis problemas emocionales nunca cambiaron a pesar de que me mudé a otro país, otro trabajo, pero seguía con mi familia y con el mismo resentimiento a mi pareja. Lo que buscaba era tomar la decisión de separarme de él y no podía hacerlo. Ese fue el motivo de buscar ayuda.
Al iniciar mis terapias, empecé a contar con varias herramientas para conocerme a mí misma, y me encontré con la sorpresa de que no me conocía, de tal manera que durante el avance pude reconocer quien soy, que me hace feliz, que me molesta, por qué soy importante como persona, mujer, mamá, hija, amiga, pude conocer mis debilidades personales y que necesito fortalecer, pude definir un proyecto de vida y el tiempo para lograrlo, y para ello necesito seguir trabajando todavía mucho en mí, en mi familia en mi economía, pero ahora antepongo mis prioridades, no las de mis hijos, ni pareja, ni nadie, primero las mías.
Empecé a reflexionar sobre el perdón, primero hacia mí, y luego a quienes me han hecho algún daño, para poder avanzar sin esa carga en mi camino. Pude darme cuenta de que después de algunos meses ya no me sentía enojada con la vida, ni con mi esposo, y empecé a liberar mi coraje. Ya no me sentía agredida por mi pareja y eso me llevó a mejorar mi situación familiar. Encontré equilibrio en mi vida beneficiándome, es decir, dando prioridad a lo que yo quiero y deseo, sin llegar al extremo de omitir mis responsabilidades como madre ni esposa, pero tomo con mayor atención mis decisiones para que yo me sienta bien.
Algo importante que también aprendí, es canalizar mi energía, y no desgastar tiempo ni mente en cosas que no me construyen. Aún falta mucho por seguir conociéndome, pero ya pude identificar el camino y necesito no perderme para llegar a esa estabilidad emocional y económica que quiero cuando regrese a mi casa nuevamente, a México.
¡Gracias!
Soy Adrián, tengo 33 años y quiero compartir que tomar terapia me cambió la percepción sobre la importancia de la salud mental y dado el enfoque holístico de la misma me permitió entender el impacto en nuestro bienestar que tiene cada parte que conforma nuestro ser y la necesidad de cuidar de todas ellas. Además del profesionalismo y la confianza transmitida durante el acompañamiento, destacaría la forma en que te ayuda a definir lo que te está pasando, entender la causa y pasos a realizar para mejorarlo.
La mentoría en liderazgo fortaleció mi confianza y seguridad tomando acción y control de mi posición laboral, desarrollando mis habilidades y mejorando mis áreas de oportunidad con una mejor organización, manejo eficiente del tiempo y delegando responsabilidades progresivamente, teniendo presente un plan de trabajo definido a corto y largo plazo.
¡Gracias!
Hola, mi nombre es Víctor Licona y tengo 37 años. Soy una de las personas que ha tenido la fortuna de encontrarme con IMPSER para poder seguir adelante con los temas pendientes, por no priorizar o porque me importaba más hacerlo con las personas de mi entorno y no conmigo mismo.
El acompañamiento a pesar de la pandemia y distancia física fue muy profesional, flexible, adaptable con la finalidad de sentirme cómodo y enfocarme. El poder aceptar que merezco las cosas que he logrado, ha cambiado mi visión para afrontar los retos que tengo en el día a día. Encontrar, inscribirme y cursar la maestría que había pospuesto por casi 14 años fue también gracias a IMPSER, particularmente a la Psi. Ivonne Mendoza. El optimizar los conocimientos aprendidos durante mi vida, enfocarlos y saber que pueden ser para lograr cosas mejores, me hacen sentirme feliz y motivado a seguir adelante.
Hoy día, soy una persona que cada vez que toco un tema de liderazgo, sin lugar a duda está mi proceso de acompañamiento en IMPSER, como un buen ejemplo de lo que se puede lograr.
¡Gracias!
Soy Adrián, tengo 33 años y quiero compartir que tomar terapia me cambió la percepción sobre la importancia de la salud mental y dado el enfoque holístico de la misma me permitió entender el impacto en nuestro bienestar que tiene cada parte que conforma nuestro ser y la necesidad de cuidar de todas ellas. Además del profesionalismo y la confianza transmitida durante el acompañamiento, destacaría la forma en que te ayuda a definir lo que te está pasando, entender la causa y pasos a realizar para mejorarlo.
La mentoría en liderazgo fortaleció mi confianza y seguridad tomando acción y control de mi posición laboral, desarrollando mis habilidades y mejorando mis áreas de oportunidad con una mejor organización, manejo eficiente del tiempo y delegando responsabilidades progresivamente, teniendo presente un plan de trabajo definido a corto y largo plazo.
¡Gracias!
